No todo lo que hay bajo tierra es una cueva, ni todas las cuevas son iguales. En la Mancha se excavó para guardar vino, para guardar grano, para vivir, para conservar hielo, para pisar la uva y para buscar agua. Esta página explica las tipologías que se conocen en la comarca y en los grandes conjuntos de referencia de España. Cuáles de ellas existen en Villanueva de Alcardete es lo que queremos averiguar.
Un aviso previo: en Villanueva no hay hasta hoy ningún estudio, catálogo ni inventario de cavidades bajo el casco urbano. Lo que sigue describe tipos documentados en otros lugares y lo que es geológicamente plausible aquí, en un terreno de margas, calizas y arcillas parecido al de los pueblos vecinos donde sí se excavó. Cuando digamos «en Villanueva», diremos también con qué certeza.
Los tipos
Bodega doméstica o cueva-bodega
Es la más común en los pueblos vitivinícolas. Se excava bajo la propia casa, a veces bajo la calle, para conseguir una temperatura estable todo el año que permita conservar el vino. Suele tener una escalera de bajada, una o varias estancias con las tinajas empotradas o alineadas, y una lumbrera o zarcera: el respiradero que sube hasta la calle o el patio y que se ve desde fuera como una chimenea baja o una rejilla. En Tomelloso (Ciudad Real) hay unas 2.500 cuevas-bodega excavadas desde hacia 1820, con más de 40 kilómetros sumados. En Villanueva hay hoy ocho bodegas (empresas de vino) y una larga tradición vitícola, así que es el tipo que con más probabilidad existe bajo las casas. Una advertencia: la marca local «Cuevas Santoyo» usa «cueva» como nombre de un vino espumoso, no como referencia a una cavidad.
Silo-vivienda
Casa excavada bajo el nivel del suelo, con las habitaciones abiertas alrededor de un patio hundido, y con la cubierta a ras de calle. Es la tipología de Villacañas (Toledo), a 20 kilómetros: se excavaron desde hacia 1750, llegaron a ser entre 1.400 y 1.700 en su máximo (1920-1950) y hoy quedan tres o cuatro conservados, con un museo etnográfico municipal. En Villanueva no hay evidencia de silos-vivienda en el casco urbano.
Silo de grano
Hoyo excavado en el suelo, a menudo con forma de botella, para almacenar cereal aislado de la humedad y de los roedores. Es una técnica muy antigua que aparece en yacimientos desde la Prehistoria hasta el siglo XX. En el campo de Villanueva se habla de «silos» en el sentido de cavidades de refugio, y conviene no confundir ambos usos.
Refugio de pastor o de jornalero
Pequeña cavidad excavada en un talud o en una ladera, en el campo, para guarecerse del sol, del frío o de la tormenta y para guardar los aperos. Es el equivalente excavado del chozo de piedra seca. La ruta municipal «Por las Entrañas del Llano y Cuevas» (23 km) describe «cuevas enclavadas entre campos de cultivo y monte bajo», y varias fuentes turísticas mencionan «chozos y cuevas» como elementos del paisaje agrario del término. La existencia de cuevas en el campo de Villanueva está, por tanto, confirmada; su número y su tipología, no.
Nevera o pozo de nieve
Pozo profundo, a menudo revestido de piedra, donde en invierno se apisonaba la nieve para venderla como hielo en verano. Fueron habituales desde el siglo XVI hasta principios del XX en toda Castilla. En Ciudad Real capital se documentaron pozos de nieve entre sus galerías. En Villanueva no hay datos documentados todavía.
Lagar
El espacio donde se pisaba o prensaba la uva. Podía estar en superficie o formar parte de la bodega excavada, con el mosto cayendo por gravedad hasta las tinajas del nivel inferior. En Baltanás (Palencia), con 374 bodegas censadas en seis niveles, existe un «Lagar Comunal» musealizado. Los elementos de lagar (piedras, husillos, herrajes) son de los más expoliados.
Galería de agua
Túnel excavado para captar o conducir agua subterránea, a veces con pozos de acceso cada cierto tramo. Es la tipología que más alimenta las leyendas de túneles: una galería de agua abandonada, que sale de un edificio y se pierde bajo la calle, se convierte en «el pasadizo» en dos generaciones. En Villanueva no hay datos documentados todavía.
Los conjuntos de referencia
Sirven para tres cosas: aprender el método, situar lo local en un mapa nacional y tener argumentos para proteger.
- Aranda de Duero (Burgos). Unas 135 bodegas y más de 7 km de galerías bajo el casco, de los siglos XII al XVIII. Bien de Interés Cultural desde el 23 de julio de 2015. Gestión turística activa.
- Baltanás (Palencia). 374 bodegas censadas, 305 de ellas en el Cotarro del Castillo en seis niveles, excavadas desde el siglo XV. Bien de Interés Cultural como Conjunto Etnológico desde el 10 de diciembre de 2015 (BOE de 14 de enero de 2016). Es el precedente que la asociación quiere seguir si el trabajo de campo revela un conjunto significativo.
- Tomelloso (Ciudad Real). Unas 2.500 cuevas-bodega, más de 40 km sumados, desde hacia 1820. Visitas guiadas y programa «Bajo la Luz de la Lumbrera».
- Villacañas (Toledo), a 20 km. Entre 1.400 y 1.700 silos-vivienda en su máximo (1920-1950), desde hacia 1750; hoy tres o cuatro conservados. Museo etnográfico municipal.
- Rioja Alta. Más de 2.500 bodegas catalogadas en 128 barrios de 89 municipios, desde el siglo XVI. El mejor modelo de catalogación comarcal de España.
- Requena (Valencia). 22 cuevas interconectadas bajo la Plaza de la Villa, de los siglos IX al XIII, restauradas en 1972, con centro de interpretación.
- Ciudad Real capital. Entre 40 y 50 galerías documentadas (bodegas, pozos de nieve, refugios antiaéreos); el 90 % perdidas desde los años 60-70, sin que nadie las hubiera documentado antes.
La lección de Ciudad Real merece subrayarse: el 90 % de sus galerías se perdió en dos décadas. La documentación no es un lujo académico. Es lo único que queda cuando el patrimonio desaparece.
¿Tu casa tiene alguna de estas cosas? Cuéntanoslo. Para saber cómo trabajamos, lee Metodología y seguridad. Sobre los pasadizos, Leyendas de túneles.
Texto en revisión. Esta página se ha redactado a partir del libro blanco de la asociación y está pendiente de validación por la junta. Si detectas un error, escríbenos.
