Xihuela

Asociación Histórico-Cultural · Villanueva de Alcardete

Chozos y arquitectura de piedra seca

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Por el campo de Villanueva de Alcardete hay chozos: construcciones de piedra, sin argamasa, donde pastores y jornaleros se resguardaban del sol, del frío y de la tormenta. Son arquitectura sin arquitecto, hecha con la piedra que sobraba de despedregar la tierra. Desde 2018 la técnica de la piedra seca es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Qué es

La piedra seca es la técnica de construir colocando piedras unas sobre otras sin ningún material de unión: ni cal, ni barro, ni cemento. Solo el peso, el encaje y la habilidad de quien las coloca. Con ella se hacían paredes de linde, majanos (montones ordenados de piedra retirada del campo), pozos, abrevaderos y, sobre todo, chozos.

Un chozo es un refugio de planta circular u ovalada, con un muro grueso y una cubierta hecha por aproximación de hiladas: cada vuelta de piedras sobresale un poco hacia dentro respecto a la anterior hasta cerrar la falsa cúpula. Dentro cabe una persona tumbada o dos sentadas. Servían de refugio temporal a agricultores y pastores; en Villanueva, varias fuentes turísticas los mencionan junto a las cuevas como elementos propios del paisaje agrario del término.

El Ayuntamiento tiene señalizada una ruta llamada «Camino de Trashumancia y Chozos», de unos 20 kilómetros, que discurre por una vía pecuaria con chozos de piedra seca diseminados. Otra ruta municipal, «Por las Entrañas del Llano y Cuevas» (23 km), describe «cuevas enclavadas entre campos de cultivo y monte bajo». Estas dos rutas son, hoy por hoy, la mejor guía de campo que existe.

Qué dicen los documentos

Los chozos casi nunca aparecen en los documentos: nadie escrituraba un refugio de pastor. Lo que sí está documentado es el paisaje que los explica. Las vías pecuarias del término fueron deslindadas por la Mesta en 1916 y 1922, y esos expedientes se conservan en el Archivo Histórico Nacional. Más atrás, los protocolos notariales del archivo municipal (1528-1802) y el Catastro de Ensenada (1752) describen la ganadería del pueblo. No hay datos documentados todavía sobre la fecha de ningún chozo concreto: la piedra seca es difícil de datar y la mayoría de los que se conservan serán de los siglos XIX y XX, aunque la técnica es muy anterior.

Estado y acceso

Los chozos están en fincas privadas o junto a caminos públicos. Se pueden ver desde la ruta municipal. No hay un inventario: no sabemos cuántos hay, cuántos se han derrumbado ni cuántos han desaparecido bajo la maquinaria agrícola. Hacer ese inventario, con foto, coordenadas y ficha de cada uno, es una de las tareas previstas por la asociación y una de las más sencillas para empezar: no requiere permiso de nadie para fotografiar desde el camino.

Para saber más

Texto en revisión. Esta página se ha redactado a partir del libro blanco de la asociación y está pendiente de validación por la junta. Si detectas un error, escríbenos.